tarea 2 estilo teatro

miércoles, 30 de julio de 2008

Aidè: No sè ¿por què lo haces? Habrìamos obtenido muchas cosas, ¡pero noo! Tenìas que ser una cobarde. Una tonta, siempre lo has sido. No quisiste hacer ningùn sacrificio y optaste por lo màs fàcil, para variar... despìdete de todos y espero que esta vez no falles.

Saraì: ¡Ya no puedo màs! ¿Es que no lo entiendes!

Aidè: ¡Dèbil! Siempre lo has sido, ¡no se por què me sorprendo!

Saraì: ¡Ya basta!... aun recuerdo la primera vez que pasò. Estaba en mi cama, ya eran las doce y todos dormìan o al menos eso pensaba. Escuchè que abrìan la puerta asì que me sentè. Me dijo que no me preocupara, que sòlo querìa decirme algo. Me quedè callada mientras se sentaba. Me dijo que era muy hermosa y que estaba preocupado por mì y mi novio Andrès. Que no era correcto lo que haciamos y que debìa dejar de verlo. Yo le dije que no se preocupara, que estaba tomando pastillas y que Andrès usaba condòn, que no habrìa ningùn problema.
Fue cuando acariciò mi cara, mis labios y despues tocò mis pechos. Me asustè mucho; quitè su mano con un manotazo y entonces el me dio un cachetada que me tumbò en la cama. Intentè gritar, pero la boca me tapaba, intentè luchar... pero las fuerzas se me agotaron. sucumbì al terror y perdì el sentido de lo que realmente pasaba.
Las làgrimas comenzaron a brotar de mism ojos con un silente llanto de amargura y resigaciòn. sentìa su aliento, su cuerpo sobre el mìo; me lastimaba; lastimò tanto, que creì que me habìa desgarrado.
Al terminar, ne dijo que no se lo dijera a nadie o si no matarìa a mi madre y se quedarìa conmigo y mi hermanita, y cuando se aburriera de mi, irìa con ella.
No podìa decirle a nadie. Seguramente no me creerìan.
Hace ya dos años de eso ¿por què? ¿por què? Me he preguntado eso cada dìa... y cada noche que èl se ha aparecido en mi habitacion.
Aidè: Pobre niña, la violaron. que pena me das. Si hubieses sido màs gentil con èl, esto no habrìa pasado. Pudimos tener todo lo que siempre quisimos, pero ¡lo arruinaste! ¡Ahora atente a las concecuencias!
Saraì: ¡Ya calate! ¡no me molestes màs!
Aidè: Como quieras... toma, esto servirà. el cinturon que èl mismo te regalò.
Saraì: Pero ¿còmo?
Aidè: Toma estos dos y anudalosasì. Entrelazòndolos.
Saraì: No vn a soportarme.
Aidè: No te preocupes, son de cuero.
Saraì: Adiòs.
Aidè: Adiòs.
Saraì: Lo ùltimo que escuche fue a mi madre llamàndome para que bajara a desayunar.
Pero como no bajè, ella subiò y me encontrò colgada de la trabe de madera del techo; azul... y muerta.
Aidè: Ambas morimos esa mañana.
Saraì: Cuna a la tumba, tù siempre lo dijiste.

Dafne A. Franco Aguilar

sábado, 26 de julio de 2008

Un narrador desempleado

Cierto tarde nublada de grises y tristezas de la cual no logro recordar la fecha, solo la hora 4:30pm me inmiscuí (como todo narrador obsesionado por su personaje) en las preocupantes cavilaciones de un Leonardo muy abatido. Leonardo era un hombre de cincuenta años. Maestro de literatura en la universidad del estado.
Cuando lo conocí en un cuento anterior a este. Era un esposo devoto y podría decirse que felizmente casado. Su vida descrita por el autor era envidiable. ¿Qué, cómo lo sé? Es fácil de responder, yo era el narrador de la historia. La línea argumental de aquella fábula era sencilla, trillada, común. Un hombre amante de las comedias románticas y las novelas, ha vivido toda su vida deseando conocer el verdadero amor. Aprovechando la llegada de su trigésimo cumpleaños le ruega con gran fe al genio de la velita pastelera cumpla su ansiado anhelo. Destino o azar no lo sé pero a la mañana siguiente camino al trabajo Leonardo tropieza con una bella mujer llamada Selene; torpe e insistentemente la corteja, de párrafo en párrafo se van enamorando, se casan y colorin colorado el cuento se ha acabado.
Un tiempo considerable paso, el autor e inventor de Leo (como cariñosamente lo apodo) no se intereso más por escribir sobre su vida. Yo por mi parte me apague a mi trabajo, narre historias cortas, algunas crónicas, más cuentos y hasta una novela del mismo autor, pero del matrimonio de Selene y Leonardo no supe más. Incitado por la curiosidad recurrí en secreto a: “Los almanaques clandestinos, sección: las historias sin final definido”. En esos registros no encontré mucho sobre ellos pero si halle su dirección: “Calle limbo, colonia la sombra, fraccionamiento los olvidados, sin número”. Sabiendo el lugar exacto al que debía ir, adopte mi fantasmagórico disfraz de narrador omnipresente para no ser visto o percibido por ellos; ya que, no me estaba permitido interferir con el curso de sus vidas.
Al llegar a su casa atravesé la puerta principal, deambule por la sala, el comedor y los baños sin toparme con nadie. Adornando ciertas paredes de la casa vi retratos de Selene y Leonardo. De pronto, unos gemidos provenientes de alguno de los dos dormitorios de la planta alta llamaron mi atención. Mi primer impulso fue ir a curiosear, (ir a echar un ojo como dicen) pero que clase de cronista sería si lo hiciera. Soy chismoso pero morboso o vouyerista nunca. Así que decidí irme a conocer el vecindario y dejar los espectáculos eróticos para otra ocasión. Supuse que, si a mí me gusta la privacidad mientras hago el amor con mi mujer, a Leonardo y a su esposa también.
De nuevo traspase la puerta. Levitando decidí pasear por ahí, el ambiente a mi alrededor era fúnebre. Recorridas unas cuantas calles encontré un pequeño parque muy descuidado, tétrico diría yo, como diseñado para una película de horror. Pronto alargue la vista y con gran asombro mis ojos chocaron con Leonardo mientras él fumaba sentado en una de las bancas un cigarrillo con gran parquedad.
A la velocidad del pensamiento una palabra golpeo mi frente: “infidelidad”. Dejando de lado las mil y una explicaciones posibles que justificaran los gemidos que escuche, siendo las más lógicas que cuando llegue de sorpresa Selene veía una película de cierta clasificación o que ella misma se estaba proporcionando placer manualmente. Opté, gracias a mi terquedad por convertirme en la sombra de Leo, jugar al detective y corroborar mi hipótesis por mi mismo. ¡Ojalá nunca lo hubiera hecho!
Mis sospechas eran ciertas, Selene desde hace tiempo, engañaba a su esposo con un hombre llamado Carlos quien era veinte años menor que Leonardo. Sus encuentros pasionales eran en las mañanas cuando Leo dejaba el lecho nupcial para ir a trabajar, Carlos lo sustituía. Después de año y medio de amantes, cansados de vivir en la clandestinidad y con el tiempo contado. Los amantes huyeron juntos a quien sabe donde sin dejar nota de despedida ni rastro de remordimiento.
Yo fui testigo de todo. Vi como Leo del sufrimiento adelgazo, descuido su apariencia, no dormía ni comía, muto en un amargado profesor. Y, aunque negaba su dolor e intentaba esconder su decepción, yo lo observaba en silencio aquellas noches en las que se aferraba a la almohada que ella solía usar y lloraba en silencio hasta quedarse dormido. El abandono de su mujer lo había devastado. He aquí sus pensamientos que presagie al principio de aquella tarde triste, recobrados por mi intromisión y plasmados con mis letras en esta confesión para ustedes:

“Los que solo saben criticar las acciones de su prójimo dirán que he tomado la salida del cobarde, que preferí rendirme en vez de luchar, que por mi falta de valor seré condenado a un sin fin de tormentos en el infierno por haber atentado contra la sagrada voluntad de Dios. ¡Espero que así sea, no le temo al sufrimiento! Porque aquí he soportado las peores desdichas y traiciones con buena cara, siempre creyendo que con buen animo y esperanza la paz llegaría algún día. Siento que lo mejor de mi vida se ha esfumado ya.
Estoy harto de tratar y tratar de mejorar y solo fracasar. He buscado por doquier algo que me incite a vivir, pero nada vale la pena, por lo menos yo así lo veo. Me enferma despertar sabiendo lo vacía que es mi vida, lo insulso e insignificante que soy, lo solo que estoy. Vivo asqueado de mi mismo y lo ultimo que deseo es contagiar a alguien con este nauseabundo malestar.
Saber que hoy al anochecer he de partir me tranquiliza. A partir de mañana nunca más alargare las noches con mi insomnio ni me levantare desganado y de mal humor por no haber podido dormir la noche anterior. Ya no me preguntare que voy a hacer durante el transcurso del día para no aborrecerme. No me preocupare por las deudas o por alimentar este cuerpo maltrecho. Por fin me librare del maldito dolor de cabeza que no me ha dejado ni a sol ni sombra desde hace un mes. Cesaran esos estupidos consejos en los cuales me dicen que con el tiempo sanare. Lo mejor de todo será olvidarme para siempre lo que es que me miren las personas con esa agridulce e hiriente lastima disimulada, esa que arrojan sobre mi cuando platico o paso junto a ellos. En definitiva el mío no será un final feliz, pero será mi final.

Tras el trastornado soliloquio suicida de Leonardo vino mi más grande error. Sobrepase los limites, mezcle el trabajo con una amistad prohibida y rompí el código de silencio que todo narrador debe honrar. Abriendo mi bocota aún siendo invisible a los ojos de nuestro protagonista dije:
—Yo puedo ayudarte Leo, no es necesario que mueras. —A lo que el respondió asustado. —¡Dios? ¿eres tú quien me habla? La verdad no pensaba enserio eso de los tormentos y lo de ir en contra de tu voluntad. —No soy Dios, soy el narrador de tu historia. —¿Narrador de mi historia? —Si, eres el personaje de un cuento olvidado, no tengo tiempo para explicaciones, calculo que en mi mundo han pasado un par de días desde que deje el trabajo botado por inmiscuirme de más en tu vida. En la oficina ya deben estar preguntando por mi. He sido testigo de tus desgracias y te ofrezco un nuevo comienzo en otra historia o cuento. Te advierto que ya no serás el protagonista, pero podrás iniciar una nueva vida. Haré todo lo posible por reubicarte en algún relato de esos en los que “todos viven felices por siempre”, ¿aceptas? —Si, si, claro que acepto. —Esta bien, hoy es el ultimo día que pasaras aquí la noche, mañana por la mañana despertaras en un país, reino o mundo diferente. Son las 5:00pm aún tengo tiempo, la oficina la cierran a las 6:00pm tomare algún relato y ahí te insertare. Nunca más volveremos a hablar, cuídate. —Espera, no se ni tu nombre siquiera. —Es mejor así, yo no debería estar haciendo esto por ti. —En ese caso gracias, muchas gracias.

Sin más diálogos cruzados entre Leonardo y yo, viaje del mundo novelesco a mi realidad para cumplir con mi palabra. Mi amigo paso del anochecer al amanecer de ser el protagonista de una tragedia a plebeyo de un reino mágico donde transcurrió su vida feliz por siempre como le prometí. Yo en cambio, al quebrantar las leyes, alterar el balance y el desenlace que el destino le había escrito ya con su tinta indeleble a Leo, me convertí sin darme cuenta en otro personaje: “el narrador intruso”. Lo cual creo un historial de mis acciones, faltas y fallas en el desempeño de mi trabajo. Como ingredientes finales a mi desgracia el autor del cuento donde inserte un personaje de más se quejo por la alteración de su escrito y el creador de Leonardo me culpo de plagio. Respaldado por estas quejas y el reporte de mi historial laboral, mi superior en jefe me despidió.
Hoy día soy un narrador desempleado, por buen samaritano lo perdí todo. Hace dos semanas mi mujer me dejo, ayer me cortaron la luz, no he podido dormir y el estomago no deja de reclamarme la falta de comida. ¡Dónde esta mi narrador intruso!

Luis Alonso Ordoñez García



HACER EL AMOR

HACER EL AMOR

Si las mañanas fueran rojas
como los amaneceres en el trópico
y las tardes fueran blancas
como en el país austral...
si sólo quisiera escribir
y tan sólo pudiera decirte
como ha surgido este sentimiento.

Tendría que tener las letras
en mi puño conectado al
corazón y este a la mente,
y hablarte a través de estos caracteres
y expresar mis amores sin
restricciones semánticas o de forma.
Sólo y de manera silvestre como yo,
que aflore mi amor de amar.

Hacer el amor desnudos del corazón
y no del cuerpo.
Hacer el amor desnudos del alma
y no del cuerpo.
Hacer el amor desnudos del espíritu
y no del cuerpo.

Hacer el amor de todos lados,
con todos los sentimientos, de
todas las maneras, con o sin sexo,
eso que importa.

Hacer el amor con amor
y sin dolor, sólo con amor.
Hacer el amor con amor
y sin sufrir, sólo con amor.
Hacer el amor con amor
y sin recuerdos, sólo con amor.
Hacer el amor con amor
y sin pasado, sólo con amor.

Y así, sólo con amor...
hacer por siempre el amor.

Carlos López Carmen

1:09 p.m.
9 Noviembre 2002

SÓLO GRACIAS

viernes, 25 de julio de 2008

SÓLO GRACIAS

Sólo gracias Padre Mío, sólo gracias Poder Superior,
sólo gracias Gran Arquitecto del Universo,
sólo gracias Cristo mi Señor, sólo gracias Espíritu Santo,
sólo gracias Dios Padre, sólo gracias.

¿Con qué o con cuánto te pagaría?

A mis hijos, a mis padres, a mis hermanos,
a mis hermanas, a mis maestros, a mis amigos,
a mis prójimos, a mis semejantes

¿Con qué o con cuánto te pagaría?

Mis ojos, mis manos, mis piernas,
mi cerebro, mis emociones, mis ansias,
mis ganas de vivir, mis ganas de morir.

¿Con qué o con cuánto te pagaría?

Mis ganas de caminar, mis ganas de correr,
mi necesidad de amar, mi necesidad de ser amado,
mi guapeza, mis miedos, mi serenidad.

¿Con qué o con cuánto te pagaría?

Mi salud, mi paz, mi dinero,
mis amaneceres, mis atardeceres, mis anocheceres,
mis oídos que te oyen en la música.

¿Con qué o con cuánto te pagaría?

Mis amores, mi simpatía, mi inteligencia,
mis cabellos, mi piel morena, mi cuerpo grande,
mis manos huesudas, mis rodillas fuertes.

¿Con qué o con cuánto te pagaría?

Mi cama, mi almohada, mi casa,
las estrellas de esta noche, la soledad de hoy,
las lágrimas de mis ojos que todavía pueden llorar,
la saciedad nocturna de la no-preocupación.




¿Con qué o con cuánto te pagaría?

Mi alma, mi espíritu, mi hálito de vida,
los dedos de mis pies completos,
los pabellones de mis oídos plenos,
mis vísceras todas ahí, en su lugar.

¿Con qué o con cuánto te pagaría?

Los poros de mi piel drenando el sudor
que ya no necesita todo mi ser,
los pelos de mi rostro, unos negros otros blancos,
los talones de mis pies con que me sostienes.

Sólo gracias Padre Mío, sólo gracias
¿Qué te puedo pedir,
que no me lo hayas dado ya?

Nada, nada,
todo ya lo tengo,
te tengo a ti,
sólo gracias Dios, sólo gracias.

Hágase tu voluntad y no la mía.

Sólo gracias Dios, sólo gracias.



Carlos López Carmen

13 de junio del 2003
12.45 AM.

Blog...

domingo, 20 de julio de 2008

Hola, pues nadamás para decirles que acabo de crear un blog donde estoy publicando los capítulos de "Silencio Adolescente", mi novela.

El url es: http://helena-rivas.blogspot.com

Me gustaría recibir los comentarios de a quien le interese leerla.

Un beso...

lunes, 14 de julio de 2008

Las lagrimas son como un canto de amor. Deseas ver que la tristeza càlida es. el mundo està lleno de trampas; pero quiero creer que aun tiene arreglo. Sentiràs una silenciosa oscuridad dentro, como la profunda y frìa noche; pero sòlo piensa en la luz y la veràs, ¡la veràs!. si razonas tus miedos los enfrentaràs. a nadie le gusta ver sus sueños marchitar.
Èl es todo `para ti, pero no lo puedes amar. por màs desesperanza sigue adelante. tu destino se acerca y tu fortaleza aumentarà. Tu don es ser tan fuerte como el mar; cuando sientas tristeza y dolor ten fe y no dejes de pelear.
La oscuridad se mezcla silenciosamente como la muerte oscura y fatal. Camina, camina conmigo, aunque lentamente, podràs alcanzarme; el brillo de tu alma y tus sueños como como un ave te guiaràn.

Dafne Aìda Franco

domingo, 13 de julio de 2008

Non-Cordura

Esa miel amarga que da cordura
Es como la mostaza quemando el paladar
Mientras yo con mi hermosa locura
Te veo partir como un barco en el mar

Tus palabras se hacen ajenas como mis ideas confusas
Me hago débil como una viejecita
Porque ahora hasta la muerte resultó ser exquisita
Como la maravillosa droga de mis musas.


Jessica

Tarea. Taller de novela

EL AMOR ES ...

El amor es...es un enredo sentimental,
es viajar sin saber el destino final.
El amor es... es una magia que desconoce la vejez,
es veneno y antídoto a la vez.
Amor es, deambular ciego en un paraíso desconocido como un espectro errante que envuelto va en una calida oscuridad.

El amor es una dicotomía, es risas, es comedia y alegría,
o un drama lleno de llanto, tragedia y melancolía.
Y, aunque el amor es esta bebida de doble sabor,
que puede ser dulce néctar de pasión o un extracto de hiel para un roto corazón.
No hay humano en la tierra que no ansíe degustar su propia ración.

Amar es una adicción que de beso en beso a tu pensamiento embrutece.
Sabido es que a tu alma enardece y todo a tu alrededor embellece.
Te desorienta, aturde e incita a querer más y más,
y con solo probarlo una vez no lo dejaras jamás.
Por lo tanto un enamorado siempre actuará azorado como lo hace un hombre embriagado.

Un adicto a la ponzoña amorosa puede ser un individuo funcional,
vive su día a día con normalidad como cualquier sujeto común lo hace.
Su ser alberga sueños, esperanzas y goza de un bienestar emocional,
pero si su amado o amada de pronto desaparece,
lo que antes fue pasión se transforma en obsesión, dolor y desesperación.

Suspendida la dosis pasional, su cuerpo sufrirá terribles espasmos,
se convertirá en un suicida potencial, no comerá ni dormirá.
Del mundo se aislara, llorará, rabiará y a su pasado se aferrará,
Esto que describo es el mal llamado desamor.

El desamor es... es un abismo profundo,
es caer hasta en sueños.
El desamor es... es un ser moribundo,
es un corazón hecho añicos.
El desamor es el juego de olvidar,
que pocos logran ganar.
El desamor es una contienda que carece de final.

El amor es una dicotomía, es risas, es comedia y alegría,
o un drama lleno de llanto, tragedia y melancolía.
Y, aunque el amor es esta bebida de doble sabor,
que puede ser dulce néctar de pasión o un extracto de hiel para un roto corazón.
No hay humano en la tierra que no ansíe degustar su propia ración.



Luis Alonso Ordoñez

TALLER DE PERIODISMO CON JAVIER PALOU

viernes, 11 de julio de 2008

Hoy Selene Ríos Andraca, del periódico Cambio, en el Taller de Periodismo conducido por Javier Palou. Casa del Escritor, 5 oriente 201, colonia centro. 6 pm. ¡Ahí nos vemos! ¡No faltes!

Alumnos y ex alumnos del Taller de Novela, entran gratis.

Convocatoria de relato breve Playboy México

miércoles, 9 de julio de 2008

LA REVISTA PLAYBOY MÉXICO
Invita a todos los escritores interesados a participar en su 1er concurso de relato playboy
Bajo las siguientes bases:
1. Podrán participar autores de cualquier edad y nacionalidad, sin importar su lugar de residencia. 2. Los participantes deberán entregar vía correo electrónico una copia de la obra que deberá ser inédita y en idioma español. 3. Cada relato enviado deberá de contar con hoja de portada donde se incluirán el nombre del cuento, el nombre del autor y los datos para ser localizado. 4. El relato deberá de tener como tema central la revista playboy, abordando alguno de los temas que toca la revista, no necesariamente de tópicos eróticos o sexuales. 5. Los concursantes podrán participar con varias obras siempre y cuando las hagan llegar a Playboy México en correos por separado, pero no podrá enviar más de tres trabajos. 6. Los relatos deberán de tener una extensión de entre de 15 y 18 mil caracteres con espacios máximo. 7. Los relatos que no cuenten con las características especificadas en esta convocatoria, serán automáticamente descartados para participar en el concurso. 8. La recepción de trabajos se realizará a partir del 1° de julio de 2008 y hasta las 24 horas del día 31 del mes siguiente y año. Los trabajos sólo se recibirán vía correo electrónico. 9. No se aceptarán trabajos enviados o entregados después de la fecha indicada. 10. Los trabajos deberán entregarse o enviarse por correo electrónico a: relatoplayboy@lyrsa.com 11. Habrán 10 preseleccionados de los cuales se elegirá un ganador serán elegidos por un jurado compuesto por gente del staff de la revista. 12. El premio del concurso consistirá en: para los 10 preseleccionados en una suscripción a la edición digital de Playboy por un año. Para el ganador, publicar su cuento en la revista Playboy México. 13. Los resultados se darán a conocer durante el mes de septiembre. 14. El ganador firmará la cesión de los derechos de explotación de la obra para su posterior publicación. 15. Los participantes que manden sus trabajos, de manera implícita están aceptando las bases del concurso.

Modales en la mesa

viernes, 4 de julio de 2008

Sabía que estaba todo mal. De pies a cabeza.
Y no se trataba de tuviese novia o cualquier otro motivo intelectual.
No.
Pero estaba mal.
Sin embargo miré sus labios perfectos y los saboree a distancia, desde el otro lado de la mesa.
Me pidió una cuchara y cuando se la alcancé sonrió.
¡Que sonrisa! Me derretía…
Le dí un largo trago al vino tinto que había en mi copa, mientras me bebía su mirada.
En mi imaginación.
Y en mi imaginación su mirada no era tan indiferente a mis ojos.
Y tampoco estaba toda esa gente alrededor. Estaba vacío.
Más bien, él y yo.
Y su cabello oscuro lleno de sudor.
Nada de sus modales y perfecta imagen. Nada de camisas azules bien abotonadas y pantalones formales.
Nada de prototipo, y nada de distancia.
Y entonces salí de mi ensimismamiento y sentí unas manos tocándome los hombros y al girar la cabeza lo vi tan de cerca que pensé que iba a desmayar, pero en medio de mi delirio me sostuvo entre sus brazos y antes de que cualquier pensamiento le llegase a la mente, me abalancé sobre sus labios saboreando cada segundo con sabor a él.
Podría habérmelo devorado allí mismo, y noté que no había nadie que dijera que no.
Sus manos rozaron mi cintura, pero bastó ese contacto para hacerme desfallecer. Él seguía actuando con sutileza.
Yo ya había dejado al sentido común.
De alguna manera me encontré sobre la mesa y sentí sus labios probando el sabor de mi cuello, mi garganta, mi pecho.
Sufrí una lucha por comprender que parte de él deseaba más… sus manos, sus labios, su pecho, sus ojos.
Tomé su mano derecha y la llevé hasta mi pecho sin soltar nuestros dedos entrelazados.
Mordí sus labios rojos y con mi otra mano terminé de desabrochar los odiosos botones de su camisa, mientras enloquecía con la tranquilidad desesperada de sus ojos de miel.
Sentí su aliento cerca de mi mejilla, y quise probarlo también, quería tocarlo, tenerlo, quería que fuera mío…
Él se encontraba sobre mí, y sentí mis jeans escabullirse, mientras notaba cierto peso en sus pantalones.
No podía soportar un segundo más de sus modales.
Sus mejillas estaban encendidas cuando volví a acercarme a sus labios y atraía su cuerpo hacia mí.
De un momento a otro estaba aferrada a su cuerpo jadeante y los susurros de su respiración.
Sentí que un gemido se acercaba a mi garganta justo cuando estaba a punto de explotar todo su calor dentro de mí...
Entonces escuché una voz detrás de mí y sentí que alguien me tocaba el hombro.
Abrí los ojos y salí de mi sueño.
Ahí estaba él.
Se me paró el corazón y escuché su voz.
-Disculpa, ¿me pasas el salero, por favor?
Pero yo no comprendí ni una palabra de lo que dijo y sonreí cuando mi fantasía llegaba a su fin.

URGENTE: NOS VEMOS EN LA CASA DEL ESCRITOR A LAS 6 PM EL VIERNES 4 DE JULIO

jueves, 3 de julio de 2008

No faltes al taller de Periodismo, en la Casa del Escritor, en la ciudad de Puebla.
Este viernes, Mario Alberto Mejía, director de El Columnista. A las 6 pm.
Recuerda, 4 de Julio. Taller de Periodismo con Javier Palou.
Ahí nos vemos.

Atte.
Gerardo Oviedo

Pd. Los alumnos y ex alumnos del taller de Novela entran gratis a las conferencias magistrales.

RESULTADOS DEL CONCURSO DE CUENTO BREVE

martes, 1 de julio de 2008

FELICIDADES A TODOS Y GRACIAS POR PARTICIPAR.
Estos son los resultados del concurso de cuento breve, publicado el día de hoy, Miércoles en el diario Cambio:
Durante el mes de junio de este año, se llevó a cabo el concurso de cuento breve a través de mi blog de novela: http://taller-de-novela-de-gerardo-oviedo.blogspot.com/, el cual tuvo mucho éxito debido a la participación del portal cultural: http://www.ciudadcultura.com/, la revista literaria: Broca http://revistabroka.blogspot.com/, dirigidos por mis amigos, los escritores Arturo Ordorica, Lydia Lob y Yussel Dardón, y, sobre todo, por la entusiasta respuesta de miles de cibernautas. El público lector votó por el cuento ganador del Taller de novela; Ciudad Cultura publicará los tres primeros lugares y video-entrevistas de sus autores; la Revista Broca editará los 4 cuentos que su consejo editorial seleccionó como los mejores, así como la entrega de un diploma a sus autores. Los resultados son los siguientes después de recibir 29 cuentos a concurso: Taller de novela y Ciudad Cultura: En 3er lugar: “La locura de Helena” de Andrea Rivas, con 78 votos. En 2do lugar: “Jamás” de Marisol Valdivia con 124 votos. Y en 1er lugar: “Los viajes de Marco Polo (o una historia de aeropuertos y ella)” de Estephani Granda Lamadrid, con 140 votos. Revista Broca: 1er Lugar: “El día que murió Tom Waits” de Víctor Lacobi. 2do lugar: “Tachas” de Javier Zúñiga. 1era mención honorífica: “Looking for...” de Estephani Granda Lamadrid, y 2da mención honorífica: “Cuerpos trapeando el piso” de Víctor Lacobi. La Revista Broca informa que publicará los relatos en los números: -1, -2 y -3 en el mes de septiembre.
Repito el link para que lo vean en esta edición:
El día miércoles 2 de Julio en el estado de Puebla pueden encontrar en el periódico Cambio los resultados de esta convocatoria.
Nos vemos en breve durante el concurso de poesía. Muchas gracias y mucha suerte.
Gerardo Oviedo
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