jueves, 19 de marzo de 2009

TAREA DEL 9 DE MARZO DE 2009
TALLER DE NOVELA I MAESTRO GERARDO OVIEDO
PARTICIPANTE: ISAIAS NORIEGA
CUENTO EN 1ª PERSONA
Variante del 1º Tipo de Conflicto (El hombre frente a la naturaleza)

Una aventura interesante que tuve, fue cuando me enfrente al reto de subir al Popocatepetl. Me invitaron unos compañeros en el mes de noviembre y al mismo tiempo me dieron una lista de lo que necesitaba llevar: botas, pasamontañas, guantes, linterna, chamarra y me prestaron un piolet y crampones para la nieve.
Después de medio dormir en el albergue, nos levantamos a las tres de la mañana para iniciar el ascenso. El paisaje era mágico, un cielo estrellado y la falda del volcán a lo lejos la veía iluminada por pequeñas luces esparcidas que correspondían a las linternas de unos ochenta excursionistas que ya habían empezado a subir antes que nosotros.

Cada quien inicio el ascenso a su manera, ya sea solos o en parejas. Para mí era la primera vez que trataba de subir una montaña y no tenía la menor idea de las dificultades a enfrentar. Después de caminar no más de veinte metros por una cuesta arenosa sentí que el corazón se me iba a salir por la boca por el esfuerzo realizado y me detuve inmediatamente. Me sentí sumamente desanimado y pensaba: ¡Y esto es sólo el principio! Por lo que tuve que cambiar de estrategia a dar cinco o seis pasos cuando mucho y descansar unos momentos para dar tiempo al corazón de que se tranquilizara. . Había tramos muy penosos en que después de dar tres pasos, se retrocedían dos por la arena. Pero pude continuar hasta la parte en que se termina el terreno rocoso y empieza la nieve.

Para esto eran como las seis de la mañana y tomamos un descanso, Me amarré los crampones en las botas como pude, cosa que es difícil, y me dirigí a la nieve.
Estaba muy emocionado, ya que el paisaje del amanecer era imponente. Veía los barrancos y bosques allá abajo y lejos. Me sentía físicamente bien aunque siempre consciente de los riesgos que pueden surgir. Me encontraba a la mitad de la cuesta cubierta de nieve y sólo me faltaban como cien metros para alcanzar el cráter, cuando de repente siento que los crampones se me aflojan y dudo en dar un paso más; si me resbalaba hubiera sido catastrófico. Ya no pensaba en continuar sino como bajar en forma segura, afortunadamente llegan a mí dos jóvenes que venían descendiendo y les solicito encarecidamente que me ayuden a colocarme los crampones. Uno de ellos clava el piolet en la nieve para detenerse y me amarra los crampones en la bota de la pierna derecha. Traté de fijarme como lo hizo y para no detenerlos me dio pena que me amarraran los de la otra bota y les dí las gracias. Me desaté los de la pierna izquierda ya que no pude amarrarlos y probé que tan seguro sería continuar sólo con los de la pierna derecha. Estaba indeciso pero probé dar unos pasos, sintiendo una frágil seguridad ; por un lado me atraía el deseo da alcanzar la cima y por otro sentía miedo de desbarrancarme en un desfiladero que me daba vértigo. Así que después de unos momentos de reflexión, sopesando mi ambición y la prudencia. opté por renunciar a la conquista de la cima. En ese momento estaba seguro de que había tomado la decisión correcta, pero días después pensé que no, pues sabía que me faltó audacia.

No hay comentarios:

Blog contents © TALLER DE NOVELA DE GERARDO OVIEDO 2010. Design by Nymphont.